¿Qué resolvemos?
Proteger los sistemas IA donde la calidad del resultado es solo una parte del problema.
La seguridad de la IA se basa en límites exigibles: quién puede autorizarla, a qué puede acceder y qué puede ejecutar.
Nos centramos en la inyección, los agentes con permisos excesivos, la exposición de datos, los flujos de revisión débiles y la falta de pistas de auditoría.